Mujeres, memoria y resistencia en López de Micay
Por Danny Vallecilla Grueso
Enlace territorial - Pacífico Sur
Archivos para la paz
En López de Micay, un grupo de mujeres decidió convertir la memoria de sus ancestras en una herramienta para proteger la vida y el territorio. El 11 de mayo de 2024 nació la Asociación de Mujeres Afromicaiceñas (AFROMUJER), una organización integrada por mujeres afrodescendientes y campesinas de este municipio de la costa caucana del Pacífico colombiano.
La asociación articula la cultura, la identidad y el cuidado del territorio para fortalecer la sostenibilidad de sus comunidades. Su creación responde a las condiciones de una región reconocida por su diversidad natural y cultural, pero afectada durante décadas por el abandono estatal y el conflicto armado.
Frente a este panorama, las integrantes de AFROMUJER se organizaron para preservar y transmitir los conocimientos heredados de ancestras, maestras, mayoras y sabedoras locales. En sus prácticas, relatos y formas de relacionarse con la naturaleza encuentran una ruta para defender el territorio, fortalecer la autonomía de las mujeres y garantizar que esos saberes permanezcan en las nuevas generaciones.
Prácticas de cuidado y descolonización desde la tradición oral

A través de sus acciones cotidianas, AFROMUJER trabaja en la reconstrucción de los vínculos sociales mediante la transmisión de saberes entre mujeres que históricamente han sostenido la vida en el territorio. Sus líneas de trabajo abarcan la salvaguarda de la medicina tradicional, el cuidado del cuerpo y del espíritu, la sanación colectiva por medio del arte y la consolidación de la memoria del municipio.
Esta estructura organizativa responde a sus propios estilos de vida y cosmogonías afrodescendientes. La asociación busca un reconocimiento basado en la diferencia —la otredad— frente a la asimilación cultural, promoviendo el empoderamiento femenino y procesos de descolonización física y psicológica.
Para las integrantes, la transferencia del conocimiento y las historias a las nuevas generaciones es fundamental, ya que sus relatos no se registran estrictamente en los libros de historia oficiales, bajo la premisa de que los archivos no solo residen en los documentos, sino en la memoria de cada individuo.
El catálogo de las plantas

Aunque el fondo documental físico y digital que posee la asociación es pequeño, cuenta con un valor simbólico alineado con las filosofías de vida endógenas del Pacífico. Su registro más importante es un catálogo digital de plantas medicinales y de uso tradicional, elaborado a partir del conocimiento de las matronas del territorio. Este documento indexa especies culinarias y medicinales asociadas a la salud corporal, funcionando como una herramienta de memoria viva para proteger saberes orales expuestos a riesgos de pérdida por transformaciones culturales, ambientales, sociales y económicas.
Actualmente, el archivo se sostiene de forma autónoma con los ingresos derivados de actividades comunitarias como rifas, tamaladas y sancochadas. Sin embargo, la organización carece de un sistema formal de gestión documental, infraestructura técnica y una locación adecuada para el almacenamiento, identificando como principales necesidades la consecución de recursos y la formación especializada en conservación de soportes.
Fortalecimiento Institucional y Paz Territorial

En este escenario, la participación de AFROMUJER en el programa Archivos para la Paz resulta estratégica para el fortalecimiento de sus capacidades operativas en la organización, protección, clasificación y activación de sus memorias. Esta articulación coincide con los objetivos del Archivo General de la Nación (AGN), institución orientada a descentralizar su gestión para entablar diálogos directos con los territorios. La vinculación de este tipo de iniciativas permite visibilizar los archivos comunitarios del Pacífico caucano, reconociéndolos como herramientas de resistencia cultural, afirmación de la identidad y construcción de paz desde el contexto local.
