Mujeres anfibias: memoria y liderazgo en la Depresión Momposina
En San Fernando, Bolívar, nació hace siete años la Asociación de Mujeres Emprendedoras del corregimiento Punta de Hornos, un colectivo que reúne a mujeres de la región en torno al empoderamiento, la organización y la preservación de sus saberes ancestrales.
Ubicado en plena Depresión Momposina, Punta de Hornos hace parte de un territorio que no solo posee un valor ambiental y biológico excepcional, sino que también ha sido cuna de conocimientos transmitidos por generaciones. En este espacio donde confluyen ciénagas, ríos y humedales, las comunidades han forjado prácticas de cultivo, pesca y convivencia con las aguas que hoy constituyen un patrimonio cultural tan vital como frágil.

El sociólogo Orlando Fals Borda denominó a esta forma de vida “cultura anfibia”, aludiendo a la capacidad de los pobladores para habitar y adaptarse a un territorio moldeado por las crecientes y sequías. En ese universo, los saberes ancestrales no son simples vestigios del pasado, sino herramientas para enfrentar desafíos contemporáneos como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Preservarlos significa asegurar que la memoria colectiva siga siendo fuente de identidad y de alternativas sostenibles para el futuro.
Esa conciencia sobre la riqueza cultural y ambiental de su territorio también inspiró a un grupo de mujeres de Punta de Hornos a organizarse. Comprendieron que su papel no podía limitarse a transmitir tradiciones, sino que debían asumir un liderazgo activo para protegerlas y proyectarlas hacia nuevas generaciones.
Fue en ese contexto que una de sus fundadoras, entonces concejal del municipio, Nubia Torres Chávez, asistió a un encuentro de mujeres en Cartagena. De esa experiencia nació la motivación para conformar un colectivo que no solo buscara fortalecer derechos, sino también abrir espacios para la participación comunitaria.
“Motivé a las mujeres de mi comunidad a unirse a esta iniciativa, logrando que se conformara nuestro colectivo”, recuerda Nubia.
Saberes ancestrales como raíz y futuro
Uno de los pilares de la asociación es la preservación de los saberes ancestrales. Entre ellos se encuentran la danza de la cumbia y la preparación de bebidas tradicionales como la chicha y el peto, elaborados de manera artesanal con maíz y otros productos propios de la región.
Estas prácticas, más que costumbres, son expresiones vivas de identidad:
“Son tradiciones que no solo nos conectan con nuestras raíces, sino que también fortalecen nuestra identidad como mujeres de este territorio”.

Mujeres líderes en acción
El trabajo de las mujeres del corregimiento Punta de Hornos va más allá del emprendimiento económico. Sus lideresas han tenido un rol clave en la prevención de la violencia contra mujeres y niñas y en la promoción de medidas preventivas de adaptación al cambio climático.
Su participación también se expresa en la organización de actividades comunitarias y en la preparación de alimentos en eventos colectivos, demostrando que el liderazgo femenino se sostiene en lo cotidiano tanto como en lo político.
Acompañamiento y fortalecimiento
La asociación cuenta con el apoyo de la Secretaría de la Mujer Municipal, que les brinda asesoría y acompañamiento. Además, han recibido capacitaciones de la corporación Tiempo de Vida de Magangué y del SENA, fortaleciendo así sus capacidades productivas y organizativas.
Por otro lado, con el programa Archivos para la Paz del Archivo General de la Nación, han aprendido la importancia de cuidar y organizar sus documentos y memorias. Actas, registros y fotografías se convierten poco a poco en testimonio del camino recorrido y en espacio para compartir sus experienciales vitales.

Orgullo y compromiso
Cuando se les pregunta de qué se sienten más orgullosas, la respuesta es clara:
“Nos sentimos orgullosas de ser una asociación unida, organizada legalmente y comprometida con nuestra comunidad.”
Ese orgullo se traduce en la certeza de que cada archivo que guardan, cada tradición que preservan y cada espacio que abren para las nuevas generaciones es parte de un legado más amplio: el de mujeres que fortalecen la memoria y construyen paz desde su territorio.
