Por William Escobar Quintero
Historiador
Subdirector de Política y Normativa Archivística
Por William Escobar Quintero
Historiador
Subdirector de Política y Normativa Archivística
Por William Escobar Quintero
Historiador
Subdirector de Política y Normativa Archivística
En el marco de la conmemoración de los 500 años de la fundación hispánica de Santa Marta, traemos a la luz uno de los testimonios más antiguos que conserva el Archivo General de la Nación sobre esta ciudad. Se trata de un documento fechado en 1556, apenas tres décadas después de que Rodrigo de Bastidas fundara Santa Marta, y nos ofrece una ventana excepcional a los desafíos fiscales y administrativos de la temprana colonización.
En 1494, dos años después de los famosos viajes de Cristóbal Colón por el “Nuevo Mundo”, los reyes católicos Isabel y Fernando firmaron el Tratado de Tordesillas con su homólogo Juan II de Portugal. El documento sentó las bases de la expansión ultramarina de los imperios ibéricos en el siglo XVI, estableciendo una demarcación entre ambos reinados y las rutas de colonización. El imperio español se adjudicó los territorios antillanos y continentales de América del sur y central, lugar de las principales civilizaciones mesoamericanas.