Territorios de la palabra
Por William Silva Yaicate
Enlace territorial - Amazonas
Archivos, memorias y reparación histórica
En Puerto Nariño, Amazonas, un territorio de alta diversidad biocultural, la protección de la memoria depende del trabajo conjunto entre las instituciones públicas y las organizaciones comunitarias. La Secretaría de Cultura, Turismo, Recreación y Deporte orienta las políticas locales y conserva registros oficiales y comunitarios a través de la biblioteca municipal. Por su parte, el Centro de Interpretación Ambiental NATÜTAMA preserva y difunde los conocimientos tradicionales relacionados con el territorio y la naturaleza. Desde ámbitos distintos, ambas entidades protegen documentos, relatos y saberes que forman parte de la memoria del municipio, en medio de las dificultades técnicas, climáticas y de infraestructura propias de la región amazónica.
La gestión institucional del patrimonio y el refugio de la palabra

La Secretaría de Cultura, Turismo, Recreación y Deporte de Puerto Nariño fue creada el 6 de diciembre de 2006. Desde entonces, formula, ejecuta y hace seguimiento a los planes de desarrollo social del municipio, dirigidos a comunidades indígenas, mujeres, jóvenes, personas mayores, niños, niñas y población LGBTIQ+.
Desde su fundación, esta dependencia ha asumido la tarea de recopilar y producir archivos orales y audiovisuales bajo un enfoque intercultural y territorial, entendiendo que la protección del patrimonio material e inmaterial es un pilar fundamental para el fortalecimiento de la identidad local.
Este enfoque transversal se materializa en estrategias que vinculan las prácticas culturales con la recreación y el desarrollo económico local. Por un lado, la Secretaría dinamiza propuestas estéticas basadas en el teatro, la danza, la literatura, los rituales y las festividades populares, además de coordinar eventos de alto impacto comunitario como las olimpiadas indígenas y los programas de la biblioteca rural itinerante.
El núcleo documental de esta gestión reposa en la Biblioteca Pública Municipal, considerada el archivo más importante de la dependencia. Este espacio no solo cumple una función pedagógica para estudiantes y usuarios externos, sino que actúa como un contenedor de resistencia histórica para el municipio y sus 22 comunidades indígenas. Entre sus estanterías se conservan documentos oficiales, textos y libros que desafían el deterioro material, transformándose en una oportunidad permanente para que los pobladores locales consulten, reconstruyan y mantengan vigente la memoria de sus trayectorias territoriales.
Por otro lado, la Secretaría también articula acciones para consolidar a Puerto Nariño como un destino turístico sostenible, donde la conservación de la biodiversidad y el respeto por los saberes ancestrales se presentan en estricta armonía con el entorno.
Educación ambiental y ecos del agua

Junto al trabajo institucional, el Centro de Interpretación Ambiental NATÜTAMA desarrolla desde 2005 actividades de educación ambiental, monitoreo de especies amenazadas e intercambio de conocimientos. Parte de su labor se concentra en recopilar, preservar y difundir la memoria oral y las narraciones de origen del pueblo Magüta.
A través de sus Sistemas de Conocimientos, el Centro ha estructurado una puesta en escena dedicada al “mundo debajo del agua”, localizando sus relatos, memorias y textos en los escenarios físicos que definen su cosmogonía: el bosque, los humedales, los aguajales, el agua y los sitios sagrados.
A lo largo de dos décadas, NATÜTAMA ha producido y acumulado un valioso acervo que incluye fotografías, videos, registros culturales y documentos derivados de sus proyectos comunitarios, acciones educativas y propuestas artísticas de teatro y literatura.
Sin embargo, a diferencia de la estabilidad relativa de la biblioteca municipal, este fondo documental enfrenta una situación de alta vulnerabilidad. Aunque la organización ha intentado conformar archivos audiovisuales a partir de experiencias personales, estas iniciativas no han contado con la rigurosidad técnica necesaria, y los esfuerzos previos de acompañamiento externo para el manejo de archivos fotográficos no lograron sostenerse en el tiempo.
Actualmente, la preservación física de estos archivos se ve amenazada por factores ambientales y logísticos críticos. La infraestructura del Centro presenta graves problemas de humedad, desorganización documental, ausencia de inventarios o índices de localización, y una falta de normatividad clara para regular el uso y acceso a los documentos. Esta precariedad técnica ha provocado la pérdida de información debido a la caducidad y el deterioro de los soportes materiales.
Como consecuencia de estas limitaciones de almacenamiento en el territorio, la información ha tendido a centralizarse, siendo administrada y entregada directamente a la dirigencia con sede en la ciudad de Bogotá. Esta separación geográfica dificulta de manera significativa el acceso local a los acervos históricos de NATÜTAMA en el propio municipio, evidenciando la necesidad urgente de implementar capacitaciones técnicas orientadas al procesamiento, almacenamiento y gestión integral de su patrimonio documental.
Frente a esto, el programa Archivos, Memorias y Reparación Histórica ha hecho un diagnóstico que ha permitido establecer un plan de asistencias técnicas que permitan, no solo a esta organización, sino a otras tantas que tambiéne están en Puerto Nariño, conocer y apropiarse de herramientas metodológicas en procesamiento, almacenamiento y gestión documental integral.
Salvaguardar este patrimonio documental y oral constituye un ejercicio fundamental de reparación histórica para los pueblos étnicos, cuyas voces, cosmogonías y sistemas de conocimiento suelen ser percibidos como relatos distantes o exóticos por el resto del país.
El programa reconoce que la reparación no es un concepto abstracto, sino una práctica que implica romper con el aislamiento narrativo al que han sido sometidas las comunidades amazónicas.
De este modo, garantizar la permanencia física y técnica de estas memorias en el territorio no solo protege los registros contra el olvido material, sino que descentraliza la historia de la nación, obligando al país a reconocer estos saberes ancestrales como fuentes jurídicas, históricas y ambientales vigentes.
